Javier Milei regresó de su participación en la Asamblea General de la ONU en Nueva York sin haber conseguido el respaldo explícito de la Casa Blanca que buscaba para fortalecer su posición política doméstica. Su paso por Wall Street y las reuniones de su ministro de Economía, Luis Caputo, tampoco lograron tranquilizar a los inversores, que respondieron vendiendo bonos argentinos y elevando el riesgo país incluso antes de que la delegación retornara a Buenos Aires.
La fría recepción en el centro financiero mundial
Según reconstruyeron fuentes del sector, muchos empresarios e inversores que asistieron a los encuentros esperaban un plan realista para afrontar los vencimientos de deuda y los desafíos electorales de 2027. Encontraron, en cambio, un espectáculo que dejó más dudas que certezas. La preocupación en el establishment local crece ante la posibilidad de que “la bomba explote antes de octubre del año que viene”, según analistas consultados, lo que explica el renovado protagonismo de figuras como Patricia Bullrich como alternativa dentro del espacio oficialista.
Indicadores que desmienten el relato oficial
Mientras la delegación celebraba en Nueva York que “todo marcha acorde al plan”, el INDEC publicaba números que pintan un panorama opuesto. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 2,9% mensual, con retrocesos interanuales superiores al 5% en comercio y 4,6% en industria manufacturera. La pobreza aumentó cuatro puntos porcentuales en el último semestre, sumando más de un millón de nuevos pobres. La inversión en el segundo trimestre retrocedió más de 11 puntos respecto al año anterior, y el empleo formal acumula 13 meses consecutivos de caída.
El anuncio del corredor Andes-Atlántico, con una supuesta inversión de siete mil millones de dólares para infraestructura privada norteamericana, se inscribe en lo que analistas describen como una arquitectura de cesiones soberanas. Estas iniciativas, que incluyen acuerdos comerciales, cooperación militar sin control del Congreso y cesión de datos, responden a la estrategia definida por el secretario de Estado Marco Rubio, quien afirmó que Estados Unidos “nunca pondrá el orden internacional por encima del interés de Estados Unidos”. Para Argentina, ese interés se concentra en “energía, minerales críticos y agricultura”, según explicitó el funcionario norteamericano.
La profundización del desgaste presidencial se manifiesta en múltiples frentes. Internamente, Milei no logra contener los desafíos a su autoridad ni generar consensos duraderos. Externamente, las promesas de inversiones no se materializan al ritmo necesario. La ecuación, en definitiva, no cierra ni en la micro ni en la macroeconomía, configurando un escenario de alta volatilidad política y económica a menos de un año de las elecciones legislativas de 2027.
Fuente: eldestapeweb