La Confederación General del Trabajo (CGT) cumplió este jueves con una nueva jornada de protesta frente al ex Ministerio de Industria, en el marco de una movilización que reunió a dirigentes sindicales y trabajadores en rechazo a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei. En la previa de la marcha, la central obrera difundió un comunicado de fuerte tono opositor, en el que denunció un “modelo político, económico y social monitoreado por el Fondo Monetario Internacional (FMI)” y alertó sobre las consecuencias sociales del ajuste.
El documento, titulado en tono de denuncia, sostiene que “este gobierno ya ha dado claras muestras de que las argentinas y los argentinos no son su prioridad”. La CGT acusó al oficialismo de actuar con “fanatismo ideológico”, “insensibilidad” y “falta de empatía”, y advirtió que el rumbo económico profundiza la recesión, la desocupación y el deterioro de los ingresos.
Defensa de la industria y las PyMEs
La movilización, que comenzó a las 15.30 en Diagonal Sur y Perú, tuvo como eje central la defensa de la industria nacional y de las pequeñas y medianas empresas, a las que la central sindical considera “el principal sostén del empleo”. “Hoy nos movilizamos en defensa de la industria nacional para visibilizar la realidad del sector productivo y alertar sobre la difícil situación que atraviesa, en especial la de las PyMEs”, expresó la CGT en el comunicado.
Según estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA), la industria acumuló un retroceso del 3% en los primeros ocho meses del año, en comparación con el mismo período de 2025. La organización sindical vinculó esa caída con el achicamiento del sector productivo, los “quebrantos empresariales” y las dificultades en la cadena de pagos, que debilitan los entramados productivos regionales.
Críticas al ajuste y a la falta de diálogo
El comunicado también puso el foco en la “brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos”. En ese marco, la central obrera advirtió que las consecuencias del programa económico “son claras y están a la vista: una situación social angustiante, creciente pobreza y marginalidad”.
El texto enumeró además las dificultades alimentarias de cientos de miles de hogares, el endeudamiento familiar, los problemas de salud mental, la situación de los jubilados que no pueden comprar medicamentos y el desfinanciamiento de áreas clave como la salud, la educación, la ciencia, la obra pública y el transporte.
“No hay dos velocidades: hay dos economías”
Uno de los tramos más contundentes del documento sostiene que el programa económico del Gobierno no implica una simple diferencia en el ritmo de crecimiento entre sectores, sino una división estructural de la economía. “No hay dos velocidades en este programa económico vigente: hay dos economías”, afirmó la CGT, diferenciando a los sectores concentrados que capturan la mayor parte de la renta de la “microeconomía popular”, donde “la plata no alcanza”.
La central sindical también cuestionó la falta de respuestas del Ejecutivo y denunció “la clausura de toda posibilidad de diálogo institucional”. En la parte final del comunicado, llamó a fortalecer la organización sindical y social y a construir alternativas frente al rumbo económico. “En defensa de una Argentina con producción, desarrollo y trabajo digno, nos cabe la tarea de organizar allí donde todavía no hay organización y de construir alternativas consistentes, políticamente confiables y participativas”, sentenció la CGT.
Fuente: eldestapeweb