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El derrumbe interno: los pilares de Milei pierden la fe en el futuro

Un estudio revela que, por primera vez en su gestión, el pesimismo supera al optimismo en la población. La caída es más pronunciada entre los jóvenes y los sectores más acomodados, que fueron base de su apoyo.

El derrumbe interno: los pilares de Milei pierden la fe en el futuro

Tras casi tres años de gestión, el gobierno de Javier Milei enfrenta un quiebre inédito en su base de apoyo más sólida. Por primera vez desde su llegada al poder, las expectativas negativas sobre el futuro superan a las positivas en el conjunto de la sociedad, según el último informe de la consultora Moiguer titulado “Argentina mejora, yo no”. El dato, que refleja un cambio en el humor social, es particularmente alarmante para el oficialismo porque la erosión más marcada se registra entre dos grupos que habían sido columnas vertebrales del optimismo libertario: los jóvenes y los sectores socioeconómicos más altos (ABC1).

La promesa incumplida del derrame

El estudio, que combina 3.000 casos cuantitativos, grupos focales y monitoreo digital, identifica el núcleo del desencanto: la fractura entre la macro y la microeconomía. En declaraciones recogidas por el informe, la consultora señala que “en el tercer trimestre se instala una nueva certeza: la recuperación de la macro no implica necesariamente una mejora del bienestar individual”. Esta percepción de que los indicadores agregados (como exportaciones o ingreso de divisas) no se traducen en un alivio concreto en la vida cotidiana es lo que estaría socavando la confianza. Las expectativas negativas ya alcanzan al 41% de los encuestados, contra un 38% que mantiene algún grado de optimismo.

Una caída desigual y preocupante

La pérdida de fe no es homogénea. En el sector ABC1, el optimismo se desplomó 24 puntos porcentuales respecto de mediciones anteriores. Entre los jóvenes, la caída fue de 17 puntos, superior al promedio total de 14 puntos. Estas cifras contrastan con la situación en regiones como Neuquén, cuna de Vaca Muerta, donde el optimismo se mantiene en un 48%. Sin embargo, el peso electoral de esa provincia es del 1,67%, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que concentra el 34,5% del padrón y donde la crisis en pymes, industria y comercio es palpable, el optimismo apenas alcanza al 32%.

Los hallazgos de Moiguer encuentran eco en otros indicadores. El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, también publicado recientemente, cayó a su nivel más bajo desde que Milei es presidente, con deterioros en todos sus componentes. Este índice proyectaría, a un año de las próximas elecciones, un apoyo presidencial del 38,8%, un número que lo muestra competitivo pero en un escenario que se complica día a día. La erosión en los pilares que sostuvieron al gobierno desde el inicio marca un punto de inflexión, donde la narrativa del sacrificio presente para un futuro mejor comienza a resquebrajarse incluso entre sus creyentes más fervientes.

Fuente: eldestapeweb

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