En una decisión que redefine el mapa energético y social del país, el Senado de la Nación aprobó este fin de semana la reforma al régimen de Zonas Frías impulsada por el gobierno de Javier Milei. La medida, que entrará en vigencia de inmediato, implica un recorte drástico en la cobertura de subsidios al gas, dejando fuera a once provincias, entre las cuales La Rioja, San Juan y Catamarca pierden completamente el beneficio. El ajuste, que alcanza a 1,16 millones de usuarios residenciales, forma parte del paquete de reducción del gasto público que, según el Ejecutivo, permitirá un ahorro de US$ 400 millones anuales.
Un retroceso a criterios más duros
La reforma sancionada implica un regreso explícito a los criterios que regían antes de la ampliación del régimen realizada en 2021, durante la gestión anterior. Con este nuevo esquema, el beneficio se concentrará casi exclusivamente en las regiones consideradas de mayor impacto climático severo: la región Patagónica, la zona de Malargüe en Mendoza y la Puna. Provincias del centro, Cuyo y el norte argentino, que hasta ahora estaban incluidas, quedarán fuera de la cobertura. Para La Rioja, esto significa el fin de una tarifa diferencial que aliviaba el costo del servicio de gas en los meses más crudos.
Focalización y nuevos límites de ingresos
Uno de los pilares del cambio radica en una focalización extrema del subsidio. Según la nueva normativa, la asistencia estatal se aplicará únicamente sobre el componente denominado Precio de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Además, se establece un estricto límite de ingresos para poder acceder al beneficio: solo aquellos hogares cuyos ingresos totales no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT) podrán recibir la ayuda. Este movimiento redefine el perfil del beneficiario, priorizando la asistencia a sectores de muy bajos recursos dentro de las zonas aún contempladas, y excluye automáticamente a una porción significativa de la clase media baja que antes recibía el apoyo.
En total, el nuevo régimen contempla un universo de aproximadamente 4,1 millones de usuarios afectados por las modificaciones, ya sea por la salida del sistema o por la aplicación de los nuevos criterios de elegibilidad. El impacto económico para las provincias excluidas será directo en los bolsillos de las familias, que deberán afrontar la totalidad del costo estacional del gas. Para el gobierno nacional, la medida es un paso más en su objetivo de ordenar las cuentas públicas y eliminar lo que considera subsidios “regresivos”. Sin embargo, para las jurisdicciones del norte y Cuyo, el invierno que se avecina promete ser, además de frío, significativamente más costoso.
Fuente: eldestapeweb