En una extensa entrevista concedida este martes 6 de octubre, Graciela Alfano delineó con cautela su postura frente al escenario político actual, manifestando un explícito recelo a opinar abiertamente para evitar convertirse, según sus palabras, en “la próxima Lali” y ser blanco de un asedio digital. La actriz y conductora, reconocida por su larga trayectoria en los medios, prefirió mantener un perfil bajo en cuestiones de gobierno, aunque sus declaraciones trazaron un claro énfasis en las necesidades básicas de la población.
Un temor fundado en hechos recientes
Alfano se refirió indirectamente a la reacción que generaron en las últimas semanas las opiniones políticas de otros famosos, un fenómeno que observa con preocupación. “Hay una persona que opinó de una manera y hubo una reacción, no sé si esperable o no, pero no está buena, no me parece buena”, señaló, en alusión a los ataques coordinados en redes sociales. Esta percepción la llevó a afirmar que, en el clima actual, “no se puede hablar mucho”, marcando una autocensura prudencial para proteger su imagen y su paz.
La artista fundamentó su conexión con el público en su origen y carrera: “Soy una mujer de pueblo, a mí me hizo la gente”. Remarcó que su éxito se construyó a partir de la elección popular —en el teatro, el cine, la televisión y hasta en la venta de productos—, lo que la lleva a priorizar en su discurso el bienestar colectivo. “Yo quiero que la gente esté bien, que todos los números le lleguen a la gente”, expresó, estableciendo una línea directa entre su figura pública y las demandas sociales.
Una defensa de lo básico y lo digno
Sin nombrar directamente al presidente Javier Milei, Alfano realizó un “tiro por elevación” al enumerar lo que, a su juicio, necesita la población. “¿Qué necesita la gente? Necesita una vivienda digna, comida, un trabajo digno, tener salud para sus hijos y para ellos mismos, para los viejos”, enumeró. Subrayó que no se trata de pedidos suntuosos, sino del acceso a derechos fundamentales. “No están pidiendo ‘quiero irme a Miami a comprar tres televisores’. No, lo digno. Y creo que a eso tienen derecho”, afirmó con contundencia.
En sus conclusiones, pidió avanzar “hacia una sociedad que sea un poco más empática con la gente” y reafirmó que “la gente tiene que vivir dignamente”. Reconoció, no obstante, el valor de las adversidades: “Los grandes pueblos han tenido grandes incomodidades, han tenido guerras, han tenido que salir adelante. Yo creo en las incomodidades, creo en las dificultades, porque es lo que te lleva adelante”. Su mensaje final fue una declaración de principios: “Siempre voy a estar a favor de la gente. Yo estoy a favor de la gente”.
Fuente: eldestapeweb