En un segmento de su transmisión, el conductor y streamer Tomás Rebord abordó con su estilo habitual, ácido y desenfadado, la noticia que conmocionó al entorno político digital argentino: el enamoramiento del estratega de Javier Milei, Santiago Oría, con una influencer creada mediante inteligencia artificial. La revelación, publicada originalmente por el diario The New York Times, sirvió de disparador para una crítica mordaz por parte de Rebord, quien no ahorró calificativos.
Un análisis desde el living
Rebord, tomando mate en su departamento mientras leía el periódico internacional, se refirió al caso de “Lucía Libertaria”, el perfil virtual con el que Oría habría establecido un vínculo sentimental. Lo que más llamó la atención del streamer no fue el hecho en sí, considerado por muchos como una curiosidad tecnológica, sino la forma en que el funcionario de La Libertad Avanza restó importancia al asunto. “Perdí el interés, me parece totalmente inofensivo, no tiene nada de dañino”, fueron las declaraciones de Oría que Rebord reprodujo con evidente fastidio.
Para el conductor de “Mañanabord”, la respuesta fue “super turbia”. “Lo único que podés contestar si sos un gordo boludo que se calentó con una mina de IA que no existe, es decir: ‘Jajaja, soy un boludo. Turbina alert, muchachos, turbina alert'”, argumentó Rebord durante su transmisión, marcando una clara distancia con la pretendida normalización del episodio.
Crítica más allá del chiste
El análisis de Rebord trascendió la broma fácil y apuntó a lo que considera una contradicción en la figura de Oría. “Y vos estás escribiendo manuales de cómo contestar… Ay, Dios, por favor, hermano”, dijo en referencia a los instructivos que, según se reportó, el estratega distribuyó entre legisladores oficialistas para defender la gestión del Gobierno. La contraposición entre esa imagen de control comunicacional y el desliz sentimental con un algoritmo fue el núcleo de la sátira.
El streamer cerró su segmento leyendo un tuit del periodista Manu Jove dirigido a Oría: “¿Cómo viene el noviazgo con la IA, gordo?”. “Y sí, te regalaste, boludo, te regalaste”, concluyó Rebord, dejando instalada su mirada sobre un episodio que mezcla política, tecnología y la vulnerabilidad humana detrás de las pantallas. El caso expone, más allá del humor, los nuevos y extraños territorios de las relaciones personales en la era digital y cómo figuras públicas navegan (o naufragan) en ellos.
Fuente: lapoliticaonline – Plitiica