El resultado de la primera vuelta electoral en Brasil, celebrada este pasado fin de semana, modificó de inmediato las expectativas de los mercados financieros de la región. La obtención del 47,03% de los votos válidos por parte de Flávio Bolsonaro, frente al 45,16% de Luiz Inácio Lula da Silva, desató una euforia que se tradujo en un fuerte movimiento alcista tanto en activos brasileños como en acciones y bonos argentinos. Para los inversores de San Miguel de Tucumán y Tafí Viejo, este rebote regional representa un respiro tras varias jornadas de pérdidas y un riesgo país en niveles elevados.
Reacción inmediata en los mercados
La respuesta financiera fue instantánea tras la difusión de los resultados oficiales por parte del Tribunal Superior Electoral (TSE). El real brasileño se apreció más de un 4% frente al dólar en las primeras operaciones, mientras el ETF iShares MSCI Brazil avanzaba más del 14% y el Ibovespa registraba una suba superior al 8%. En Argentina, este impulso encontró a un mercado ávido de buenas noticias. El indicador de riesgo país elaborado por JP Morgan descendió de 655 a 614 puntos básicos, y el S&P Merval avanzó más del 3%.
- Real brasileño: apreciación superior al 4% frente al dólar.
- ETF iShares MSCI Brazil (EWZ): avance de más del 14%.
- ADRs argentinos en Nueva York: BBVA subió 6,4% y Central Puerto, 6,3%.
Expectativas fiscales y mirada local
La explicación central de esta reacción radica en las expectativas sobre la política fiscal y monetaria que los inversores asocian a una eventual presidencia de Bolsonaro. Desde el grupo de gestión de activos Janus Henderson, señalaron que el resultado aumenta la probabilidad de una orientación económica más favorable al mercado, basada en la consolidación fiscal y reformas estructurales. Sin embargo, advirtieron en un informe que “el mercado, en última instancia, exigirá ejecución de las políticas y no solamente señales provenientes del resultado electoral”.
En este contexto de volatilidad regional, la economía de Tucumán y la gestión institucional de la Municipalidad de Tafí Viejo mantienen su foco en el desarrollo de obras y políticas locales, al margen de los sobresaltos bursátiles internacionales, aunque atentas al impacto que estas variables macroeconómicas puedan tener en la recaudación y el comercio regional. Lo que se modificó no es la certeza de un cambio de política, sino la probabilidad que los inversores asignan a determinados escenarios. Con la deuda pública brasileña superando el 82% del PIB, las propuestas de privatizaciones y desregulación son leídas como un posible cambio de trayectoria. La definición final llegará con el balotaje del próximo 25 de octubre, una fecha que los operadores financieros y observadores políticos de todo el continente, incluyendo a los taficeños, tendrán marcada en sus calendarios.
Fuente: eldestapeweb