La educación taficeña vuelve a brillar en el escenario nacional e internacional con un nuevo talento. Camilo Buedo, un estudiante de apenas 10 años del Colegio Inmaculado Corazón de María, se alzó como uno de los tres representantes de nivel primario de toda la provincia de Tucumán que competirá en las Olimpiadas Internacionales de Matemática ATACALAR 2026. Su recorrido, que comenzó como un interés inocente por los números y se consolidó con rigurosa preparación, culminará en Córdoba donde demostrará sus habilidades junto a compañeros de siete provincias argentinas y la región chilena de Atacama.
Un camino de superación desde la infancia
El logro de Buedo no es casualidad ni un destello aislado. Según relató el propio alumno en declaraciones recogidas por el portal municipal, su fascinación por las matemáticas comenzó a los cinco años, cuando su abuela le enseñó las primeras operaciones de suma y resta. “Hace dos años que ya sabía que iba a participar”, confesó el niño, demostrando una convicción poco común para su edad. Para llegar a esta instancia internacional, tuvo que superar sucesivamente las fases institucional, zonal y provincial, en un proceso que evalúa no solo el conocimiento sino la capacidad de resolución de problemas bajo presión.
El respaldo institucional y el valor educativo
Previo a su partida hacia Córdoba, Camilo fue recibido en el despacho de la intendenta Alejandra Rodríguez, acompañado por la directora de su colegio, Silvia Fernández. Este gesto protocolario simboliza el reconocimiento municipal al esfuerzo individual y al trabajo educativo institucional. Fernández, en diálogo con la prensa, detalló el calendario competitivo: “El 28 de octubre será su evaluación individual y el 29 es una nueva prueba piloto donde compite con alumnos de Chile y Perú”. La directora no ocultó su orgullo por el logro, atribuyéndolo al “mucho sacrificio y mucho esfuerzo” del estudiante.
Las Olimpiadas ATACALAR trascienden el mero desafío académico. Según la fundamentación del evento, buscan generar espacios de integración cultural entre estudiantes de regiones hermanas, fortaleciendo vínculos a través del lenguaje universal de las matemáticas. Para Tafí Viejo, la participación de Camilo representa una vitrina de la calidad educativa local y un estímulo para otros estudiantes que podrían verse reflejados en su historia. Su caso demuestra cómo el apoyo familiar, la guía pedagógica y el estímulo institucional pueden potenciar talentos que, de otra manera, podrían permanecer ocultos.
Fuente: tafiviejo.gob.ar