El escenario económico nacional continúa generando tensiones en el tejido productivo del país. En este contexto, el frigorífico Friar, ubicado en la ciudad santafecina de Reconquista, comenzó a implementar suspensiones temporales entre sus trabajadores como consecuencia directa de la marcada reducción en la actividad de faena y el desplome del consumo interno de carne. La medida, que alcanza a decenas de empleados, busca ajustar las horas de trabajo sin recurrir, por el momento, a despidos masivos.
Acuerdo sindical y garantía horaria
La resolución fue consensuada entre la empresa y el Sindicato de Trabajadores de la Carne, y actualmente se encuentra en proceso de homologación ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Santa Fe. El mecanismo adoptado contempla la denominada garantía horaria estipulada en el convenio colectivo, asegurando un piso mínimo de 70 horas pagas por quincena, lo que equivale a 140 horas mensuales para el personal alcanzado.
- Plazo inicial: La primera etapa de este régimen de suspensiones se extenderá hasta el 30 de noviembre de 2026.
- Condicionamiento: Podría prolongarse si las condiciones macroeconómicas y de la industria no muestran una recuperación sostenida.
Caída de la faena y impacto en los costos
La decisión empresarial se fundamenta en datos concretos. Durante el mes de septiembre, la planta procesaba aproximadamente 500 animales diarios, una cifra que representa apenas el 59% de su capacidad instalada, estimada en 850 cabezas. Este desfasaje obliga a distribuir los altos costos de infraestructura, mantenimiento y refrigeración sobre una menor cantidad de unidades, presionando sobre la rentabilidad de la planta.
Si bien la garantía horaria preserva un ingreso básico, no necesariamente cubre los adicionales vinculados a la producción, los premios por metas o las compensaciones ligadas a la actividad exportadora, lo que implica una merma significativa en los ingresos reales de los obreros. Esta situación se suma a una serie de retiros voluntarios y medidas de reducción de personal que ya habían generado preocupación en la planta durante los últimos meses.
Repercusiones del modelo económico en las regiones
El impacto de estas políticas de ajuste trasciende las fronteras de Santa Fe. Este escenario de contracción del consumo y enfriamiento de la actividad industrial no es ajeno a la realidad del Gran San Miguel de Tucumán y localidades como Tafí Viejo, donde la caída del poder adquisitivo se refleja directamente en las góndolas y en la dinámica del comercio local. La suerte de grandes polos empleadores como Friar, que nuclea a unos 1.000 trabajadores entre operarios y personal administrativo, funciona como un termómetro del impacto real de las decisiones macroeconómicas sobre el mercado laboral argentino.
Fuente: eldestapeweb