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Riesgo País en llamas: 650 puntos y la tensión financiera que Milei atribuye al mundo

El indicador de JP Morgan tocó su pico anual tras el discurso presidencial en París. El mandatario responsabilizó a la coyuntura global pero admitió el impacto en las inversiones.

Riesgo País en llamas: 650 puntos y la tensión financiera que Milei atribuye al mundo

El índice de Riesgo País, el termómetro que mide la percepción de riesgo sobre la deuda argentina, escaló este viernes hasta los 650 puntos básicos, marcando así el nivel más alto del año. El salto del 2,2% en la jornada refleja una nueva etapa de tensión en los mercados, en un contexto donde el presidente Javier Milei, desde el extranjero, intentó trazar una línea divisoria entre la responsabilidad local y los factores externos.

La explicación desde París: “beta agresivo” y convulsiones globales

Durante un discurso pronunciado en la sede del Automóvil Club de París, el mandatario abordó directamente la escalada del indicador. Según sus declaraciones, el repunte es consecuencia de las “convulsiones internacionales”, argumentando que Argentina, al ser un activo considerado de “beta agresivo”, resulta particularmente sensible a los vaivenes globales. “Más bien terminen todas estas convulsiones internacionales, el riesgo país, digamos, volverá a bajar”, afirmó Milei, proyectando una futura estabilización.

Sin embargo, el Presidente no eludió reconocer el efecto concreto de esta suba. Admitió que el encarecimiento de la tasa de interés, directamente vinculado al aumento del Riesgo País, está impactando en el nivel de inversión. Esta conexión pone en evidencia el desafío inmediato para la actividad económica, donde el costo de financiamiento se torna una variable crítica.

El escenario doméstico: bonos al alza y un MERVAL estancado

Mientras el Riesgo País hervía, el panorama en los mercados locales presentaba matices. Por un lado, los bonos en pesos registraron subas de hasta el 1,9%, moviéndose en línea con el incremento de la tasa de interés de referencia. Por el otro, el índice MERVAL de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires operaba sin cambios significativos, y los ADRs argentinos en Wall Street lo hacían de manera mixta, mostrando una falta de dirección clara entre los inversores.

La promesa política no se hizo esperar. Frente a la crisis financiera en ciernes, Milei aseguró que, en caso de ser reelecto en 2027, el indicador “se desplomará” y su gobierno “acelerará la tasa de crecimiento”. Esta proyección a largo plazo choca, en el análisis de los especialistas, con la urgencia que plantea un riesgo país en máximos anuales, que actúa como un freno al crédito y a la expansión económica en el presente.

El episodio deja al descubierto la compleja ecuación que enfrenta la administración: gestionar la narrativa de un shock externo mientras se contienen las consecuencias domésticas de un indicador que, más allá de las explicaciones, marca un récord negativo para el año y condiciona el margen de maniobra económica.

Fuente: eldestapeweb

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