En un clima de creciente presión económica y divisiones internas apenas disimuladas, la Mesa Política del Gobierno nacional mantuvo este martes una reunión de trabajo en la Casa Rosada. El encuentro, que se extendió por casi tres horas, tuvo como eje central el análisis de la escalada de inseguridad en distintos centros urbanos del país y la compleja agenda legislativa que enfrenta La Libertad Avanza en el Congreso, según informaron fuentes oficiales.
La seguridad, un tema que une (y distrae)
La presencia de la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, no fue casual. Durante la reunión, se analizó “con preocupación” el aumento de los índices delictivos en las últimas semanas. Además, se evaluaron en detalle los procedimientos y el operativo de seguridad para la próxima visita del Papa Francisco a la Argentina, con especial atención en las medidas de prevención y coordinación interagencial necesarias para garantizar el normal desarrollo de las actividades.
La agenda legislativa: Malvinas y reforma electoral en la mira
Paralelamente a los temas de seguridad, la cúpula gubernamental dedicó un segmento importante de la reunión a trazar la estrategia parlamentaria. Se abordó específicamente el tratamiento de la reforma electoral en el Senado de la Nación y la evolución del proyecto de ley de “Defensa de la Soberanía Nacional” sobre las Islas Malvinas, que actualmente se debate en las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados. El oficialismo busca acelerar los tiempos para lograr dictámenes y llevar estos proyectos al recinto.
La reunión sirvió también como un espacio para intentar aplacar las diferencias internas que han quedado expuestas en los últimos días, particularmente luego de las críticas públicas de la senadora nacional Patricia Bullrich hacia algunas iniciativas del espacio libertario, como los intentos de avanzar con juicios políticos a magistrados. El contexto no es menor: mientras el presidente Javier Milei se prepara para liderar una delegación de gobernadores y ministros en la “Argentina Week” en París para atraer inversiones, los indicadores financieros locales –como el Riesgo País, la caída de acciones y la presión sobre el dólar– encienden señales de alerta y erosionan la confianza en la gestión.
La Mesa Política demostró, una vez más, ser el órgano donde se intenta coser la unidad del bloque oficialista. Sin embargo, las tensiones entre el discurso de apertura al mundo que se promocionará en Francia y la realidad de un país con una economía en turbulencia, creciente endeudamiento familiar y descontento social, plantean un desafío de gobernabilidad que las reuniones semanales por sí solas no parecen poder resolver.
Fuente: eldestapeweb