La Plaza Independencia se transformó, una vez más, en el gran salón de baile de la provincia. Durante el fin de semana del 6 al 8 de octubre, el escenario frente a la Casa de Gobierno vibró al ritmo del folclore con la 66° edición de Tucumán Danza, el encuentro masivo que coronó las actividades del emblemático Septiembre Musical. Familias enteras, turistas y amantes de la tradición se congregaron para ser testigos de un espectáculo que, más allá de lo artístico, se erige como un potente símbolo de la identidad local.
Un legado que se baila en comunidad
El evento, organizado por el Ente Cultural de Tucumán, reunió a cerca de 250 academias provenientes de distintos puntos de la geografía provincial, desde los valles hasta las comunas del interior. La presencia del gobernador Osvaldo Jaldo y de funcionarios de su gabinete, como la ministra de Educación Susana Montaldo y la presidenta del Ente Cultural Sandra Maldonado, marcó el carácter institucional de un apoyo sostenido a las expresiones culturales autóctonas. En declaraciones a la prensa, Jaldo conectó la celebración con la historia tucumana: “Este mes tiene que ver con nuestra historia, fundamentalmente con lo que fue la Batalla de Tucumán aquel 24 de septiembre, y también porque festejamos y rendimos homenaje a nuestra patrona, la Virgen de la Merced”.
La cultura como política de Estado y eje educativo
La jornada no fue solo un show; fue la demostración palpable de una política cultural que busca federalizar el arte. “Al Septiembre Musical se lo hizo no solo en San Miguel de Tucumán, también se lo llevó al interior, a los valles, a algunos municipios y comunas”, destacó el mandatario. Por su parte, la ministra Montaldo subrayó el vínculo indisoluble entre educación y arte, recordando la existencia de la Escuela Superior de Educación Estética (ESEA) y otras orientaciones artísticas en el sistema educativo provincial. “Creemos que el arte es una parte fundamental y el Septiembre Musical siempre pone su sello en Tucumán”, afirmó.
La emoción fue el denominador común entre autoridades y espectadores. “Se nos pone la piel de gallina de ver la cantidad de bailarines que hay en la Plaza Independencia totalmente colmada”, expresó Jaldo, mientras observaba el despliegue de niños, jóvenes y adultos mayores sobre el escenario. Sandra Maldonado, desde la organización, atribuyó el éxito de la convocatoria al respaldo gubernamental, con el objetivo claro de “que la cultura esté en lo más alto en nuestra provincia”. Así, entre chacareras, zambas y gatos, Tucumán Danza cerró un ciclo musical reafirmando que la tradición, cuando se comparte y se vive en comunidad, está más viva que nunca.
Fuente: comunicacion tucuman