En un gesto que refuerza la política de diálogo interreligioso de su gestión, el gobernador Osvaldo Jaldo participó este viernes del acto central por el Día del Pastor y la Pastora Evangélicos en el Teatro Mercedes Sosa. El evento, que congregó a representantes de comunidades de distintos municipios, combinó momentos de oración comunitaria con un reconocimiento institucional a la labor pastoral, en una clara señal de acercamiento entre el Estado y las iglesias evangélicas.
Una oración por la gestión provincial
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la oración pública dedicada a las autoridades y a la continuidad del Poder Ejecutivo provincial. Pastores de diversas localidades elevaron peticiones por “sabiduría” para la gestión, un hecho que trasciende lo protocolar y se inscribe en la relación de acompañamiento mutuo que el gobierno busca consolidar. En declaraciones a la prensa, Jaldo subrayó este vínculo: “Ellos trabajan fundamentalmente en lo espiritual, pero también en lo social”, afirmó, poniendo el acento en el rol de las iglesias en el acompañamiento a jóvenes con consumos problemáticos y a personas en situación de vulnerabilidad.
Política de Estado y presencia territorial
El mandatario no solo se limitó a elogiar la labor pastoral, sino que enmarcó el encuentro dentro de una política de Estado sostenida. Recordó las iniciativas legislativas impulsadas en los últimos años, como la declaración del tercer domingo de septiembre como día provincial del pastor evangélico, la normativa del Mes de la Biblia y las leyes para facilitar la regularización legal de las iglesias. “En Tucumán tenemos la libertad de culto y toda aquella diversidad de las diferentes religiones, y la verdad que a todas las acompañamos”, expresó Jaldo, reafirmando un principio de su administración. Destacó, además, la capillaridad de estas comunidades: “Están en todo el territorio provincial, desde los municipios más importantes hasta los pueblos más pequeños y hasta el último rincón”.
La secretaria de Culto, Roxana Díaz, aportó datos concretos que dimensionan el fenómeno: en Tucumán existen más de mil iglesias evangélicas. Durante el acto, esta relación de reconocimiento se materializó con la entrega de la distinción “Pastores Servidores del Pueblo” a tres matrimonios pastorales con décadas de trayectoria: Alberto e Hilda Spuches, Ramón y Lucía Salica, y René y Mercedes Robles. El evento, más allá de su carácter conmemorativo, funcionó como un termómetro de la sólida alianza entre el gobierno provincial y un sector religioso con gran arraigo y capacidad de movilización social, un capital simbólico y comunitario que la gestión de Jaldo evidentemente busca integrar a su proyecto político.
Fuente: comunicacion tucuman