En un contexto donde la longevidad de la población presenta nuevos desafíos sanitarios, Tucumán alzó la voz para instalar un tema urgente: la salud cerebral. Durante la primera jornada dedicada exclusivamente a esta temática, más de 200 personas entre comunidad y profesionales de la salud participaron de un encuentro que combinó concientización, testimonios familiares y capacitación científica de alto nivel. La iniciativa, celebrada este fin de semana, buscó trascender el concepto tradicional de salud para incorporar el cuidado del cerebro como un pilar fundamental de la calidad de vida.
Una política de Estado con mirada interdisciplinaria
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, fue enfático al destacar la necesidad de incorporar la salud cerebral a la agenda pública. En declaraciones durante el evento, señaló que la evolución de la medicina y el aumento de la longevidad obligan a los sistemas de salud a prepararse para un escenario con mayor prevalencia de enfermedades neurodegenerativas. “Hoy estamos hablando de la salud cerebral. Con más personas mayores, también habrá más personas con deterioro de su cerebro. Por eso es muy importante que toquemos este tema”, expresó el funcionario, en línea con la directiva del gobernador Osvaldo Jaldo de trabajar en equipo y cerca de la comunidad.
La jornada no fue un hecho aislado, sino que se enmarca en el Programa Provincial para el Abordaje Integral de la Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias. Medina Ruiz recordó que Tucumán cuenta con una legislación específica y equipos preparados, lo que posiciona a la provincia como una excepción ante un “panorama sombrío a nivel mundial”. El trabajo conjunto entre la Sociedad Tucumana de Neurología, la Facultad de Medicina y Psicología de la UNT, el Colegio Médico y la cartera sanitaria evidenció un modelo de gestión que prioriza la articulación entre el Estado, la academia y las sociedades científicas.
Conciencia comunitaria y capacitación profesional
La actividad se dividió en dos bloques claramente definidos. Por la mañana, la convocatoria abierta a la comunidad superó las expectativas. “Más de 200 personas asistieron a las actividades para la comunidad”, detalló el doctor Luis Larcher, referente provincial del programa de Alzheimer y presidente de la Sociedad Tucumana de Neurología. El espacio incluyó pausas activas, baile, danzas folclóricas y stands informativos, pero lo más significativo fueron los círculos de diálogo donde familiares de pacientes compartieron sus testimonios y plantearon sus dudas, humanizando una problemática que suele vivirse en soledad.
Por la tarde, el foco se trasladó a la capacitación profesional. Neurólogos, psiquiatras, psicólogos, terapeutas ocupacionales y fonoaudiólogos se actualizaron sobre los últimos avances científicos y la importancia del abordaje interdisciplinario. Paola Coronel, vicedecana de la Facultad de Psicología, remarcó la imposibilidad de pensar la salud cerebral sin una perspectiva integral que incluya lo emocional y lo social. “Hoy no podemos pensar acciones sin pensar en equipo. La salud mental es transversal a todo lo que implica el ser humano”, afirmó, subrayando la necesidad de un acompañamiento que cubra todo el ciclo vital, desde el embarazo hasta la vejez.
La secretaria científica del Colegio Médico, Cristina Bazán de Casella, cerró el círculo conceptual al vincular la prevención con acciones concretas en alimentación, actividad física y cuidado emocional. Su intervención reforzó la idea de que mantener proyectos y vínculos en la tercera edad es tan crucial como cualquier intervención médica. Esta primera Jornada de Salud Cerebral dejó así un mensaje claro: en Tucumán, la batalla contra las demencias se libra desde la prevención, la detección temprana y una red de sostén que involucra a toda la sociedad.
Fuente: comunicacion tucuman