En un movimiento destinado a fortalecer el sistema sanitario local, el Gobierno de Tucumán ha iniciado las gestiones concretas para reactivar la construcción del Centro Regional de Hemoterapia, más conocido como Banco de Sangre Provincial. La obra, que había quedado paralizada tras la interrupción del financiamiento nacional, es considerada una pieza clave para modernizar y garantizar la seguridad en los procesos de donación, análisis y utilización de sangre en toda la provincia. Según informaron desde la administración de Osvaldo Jaldo, los ministerios de Obras Públicas y de Salud trabajan de manera articulada para destrabar el proyecto y avanzar con una primera etapa ejecutiva.
Un diálogo reabierto para saldar una deuda sanitaria
El ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Marcelo Nazur, explicó en declaraciones periodísticas que, por pedido del gobernador, se retomaron las conversaciones con la empresa contratista original. “Desde la Provincia entendemos que no podemos dejar que una obra tan importante para la salud quede inconclusa”, sostuvo el funcionario, al detallar que se avanza en la definición de una adenda contractual que permita a Tucumán asumir la responsabilidad y darle continuidad a los trabajos. La estrategia busca paliar el vacío dejado por la Nación y recuperar una infraestructura pública vital.
Un centro moderno para una necesidad crítica
El proyecto, ubicado en las inmediaciones del servicio de emergencias 107, está diseñado para centralizar y profesionalizar la hemoterapia en la región. No se limitará a la recolección de sangre, sino que contará con laboratorios especializados para el procesamiento y análisis de las muestras, incorporando todos los protocolos y condiciones técnicas necesarias para garantizar la máxima seguridad para los pacientes. El ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, remarcó la importancia estratégica de contar con este espacio: “Va a permitir contar con un Banco de Sangre Provincial donde también se realizan los análisis correspondientes para garantizar la seguridad”, señaló.
La ejecución se realizará por etapas, priorizando en una primera fase la construcción del sector principal y del laboratorio. Este enfoque modular, según explicó la responsable técnica del proyecto, facilitará la reactivación progresiva de la obra y su eventual puesta en funcionamiento. La iniciativa se enmarca en una política provincial más amplia de recuperar obras públicas paralizadas, consideradas esenciales para el desarrollo y la calidad de vida de los tucumanos. De esta manera, la reactivación del Banco de Sangre se suma a otros proyectos que la administración local ha decidido impulsar con fondos propios, asumiendo un rol activo ante la desfinanciación nacional.
Fuente: comunicacion tucuman