En una declaración que desnuda el trasfondo de la pulseada política nacional, el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, reconoció que la iniciativa del gobierno de Javier Milei y sus aliados para suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) tiene un objetivo claro: perjudicar al peronismo. El mandatario radical, aunque aclaró que en su caso apoya la suspensión y no la eliminación definitiva, admitió en una entrevista con el canal A24 que la medida busca evitar que la oposición cuente con una herramienta clave para reagruparse.
Una confesión con consecuencias
“Hay una razón que puede ser política, que tiene que ver con la situación en la que está hoy el gobierno y la situación en la que está hoy la oposición”, explicó Sadir. Y fue más allá al blanquear: “Desde mi punto de vista, (las PASO) le daría más herramientas a la oposición para reagruparse, reordenarse y poder volverse más competitiva”. Esta afirmación contradice abiertamente el discurso oficial, que justifica la posible suspensión en el ahorro de millones de dólares para el Estado y en facilitarles la vida a los ciudadanos.
El tablero político detrás del debate
Los dichos del gobernador jujeño confirman la lectura de varios analistas: la idea oficial es eliminar o suspender las PASO para que el peronismo no tenga un mecanismo interno que le permita ordenar sus fuerzas y definir candidaturas, llegando así más dividido a la elección general. Esta fragmentación, según la lógica del oficialismo, facilitaría un triunfo en primera vuelta para Javier Milei. Sin embargo, no todos dentro del arco político comparten esta certeza. Algunos sectores, tanto dentro del gobierno como de la oposición, consideran que una elección sin primarias podría generar el efecto contrario: una multiplicación de listas que fragmenten el voto oficialista y le impidan al Presidente alcanzar el piso necesario.
Mientras el debate técnico y político se intensifica, la jefa de Gabinete, Karina Milei, ya habría dado la orden de avanzar con la eliminación o suspensión de las PASO, contando con el aval de la mayoría de los aliados. La principal voz disonante dentro del oficialismo sería la de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien preferiría mantener las primarias para, dadas las circunstancias, poder competir contra Milei o cualquier otro candidato libertario. Esta postura le habría valido críticas internas desde la Casa Rosada, donde la acusaron de frenar el proyecto. La pulseada, lejos de ser un mero formalismo electoral, revela las tensiones estratégicas que definirán el mapa de competencia de los próximos comicios.
Fuente: lapoliticaonline – Plitiica