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De Tucumán a Jujuy: la travesía de un auto robado en una estafa de alquiler

Un vehículo alquilado por diez horas desapareció y fue recuperado semanas después en otra provincia, con patentes adulteradas y documentación falsa. El operativo policial cruzó fronteras provinciales.

De Tucumán a Jujuy: la travesía de un auto robado en una estafa de alquiler

Lo que comenzó como un simple contrato de alquiler por diez horas terminó convertido en una compleja investigación policial que cruzó fronteras provinciales y develó un modus operandi audaz. El propietario de un automóvil, tras entregar su vehículo a través de una plataforma, vio cómo el acuerdo se esfumaba junto con su coche cuando el locatario incumplió la devolución y cortó toda comunicación. Este hecho, ocurrido a finales de agosto, activó un dispositivo de búsqueda que culminó semanas después en la vía pública de San Salvador de Jujuy, donde el rodado fue hallado con una identidad completamente falsa.

De la denuncia al rastreo digital

La investigación se inició en la Comisaría Seccional Novena el 24 de agosto, luego de que el damnificado reportara la desaparición de su vehículo. Las primeras indagaciones revelaron que el alquiler se había gestionado mediante una aplicación de viajes, un dato crucial que orientó la pesquisa. El equipo investigador no perdió tiempo: se abocó al análisis de cámaras de seguridad, recogió declaraciones testimoniales y explotó la data digital vinculada a la plataforma. Este trabajo meticuloso permitió trazar un movimiento del sospechoso hacia el norte del país, específicamente a las provincias de Salta o Jujuy, transformando un caso local en una búsqueda interjurisdiccional.

Un operativo interprovincial y un hallazgo con identidad falsa

Con las autorizaciones judiciales en mano, una comisión policial de Tucumán se trasladó al norte para coordinar acciones con la División Sustracción de Automotores de San Salvador de Jujuy. El operativo conjunto rindió frutos cuando localizaron el automóvil estacionado en la vía pública. Sin embargo, el vehículo había sido objeto de una transformación ilícita: portaba las patentes de otro coche y toda su documentación era apócrifa. Este hallazgo evidenció una intención clara de desvincular el rodado de su origen y ocultar su rastro, una práctica común en redes de receptación.

El secuestro del automóvil fue inmediato. Las autoridades judiciales intervinientes dispusieron que la comisión tucumana lo trasladara de vuelta a la provincia, donde quedó depositado en la misma comisaría donde se inició la denuncia, a disposición de la Justicia. Este caso, más allá de la recuperación del bien, pone sobre la mesa los riesgos asociados a las nuevas formas de economía colaborativa y la sofisticación que han alcanzado los delitos contra la propiedad. La efectiva coordinación entre fuerzas de distintas provincias marca un precedente positivo para combatir un delito que, con frecuencia, se desenvuelve en múltiples jurisdicciones.

Fuente: comunicacion tucuman

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