En un movimiento que sorprendió a los círculos políticos y empresariales, el empresario José Luis Manzano participó este fin de semana de un encuentro convocado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, durante su agenda en Nueva York. La reunión, que congregó a unos veinte representantes de grandes corporaciones internacionales, tuvo lugar en el marco de la visita oficial del mandatario bonaerense a Estados Unidos y mostró una fotografía inusual: la de un empresario que creció exponencialmente durante el gobierno de Javier Milei compartiendo espacio y sonrisas con el principal referente opositor a nivel provincial.
La agenda de Kicillof en la Gran Manzana
La actividad con Manzano fue una de las tres que Kicillof desarrolló públicamente durante su primer día en Nueva York. Su agenda comenzó con una charla sobre el futuro de América Latina organizada por The New School, continuó con una reunión con representantes de fondos de inversión tenedores de deuda bonaerense –entre los que se encontraban Eaton Vance, Vanguard y GoldenTree– y culminó con el encuentro empresarial. En esta última cita, según fuentes que viajaron con la comitiva, el gobernador analizó el contexto internacional y nacional, señalando que el actual orden mundial presenta oportunidades para Argentina que, a su juicio, están siendo desperdiciadas por la falta de un plan concreto de desarrollo por parte del gobierno nacional.
El peso específico de Manzano
La presencia de Manzano no es menor. El mendocino, a través de su sociedad con Daniel Vila y Mauricio Filiberti en Edenor, se adjudicó en agosto la privatización de Metrogas con una oferta de 780 millones de dólares. Además, su grupo de inversiones ha tenido un crecimiento notable en los últimos años: en junio, Mercurio Energy Group, su socia en Argentina, se quedó con la refinería Dock Sud y una red de casi 900 estaciones de servicio Shell, y el año pasado, una sociedad que integra junto a Vila, Gustavo Scaglione y Claudio Belocopitt adquirió Telefé por 104 millones de dólares. Su acercamiento al gobierno nacional, facilitado según los reportes por Bettina Bulgheroni, le había granjeado una línea directa con la hermana del presidente, Karina Milei.
La participación de Manzano en un espacio convocado por Kicillof abre un abanico de interpretaciones. Por un lado, puede leerse como un gesto pragmático del empresario, que busca mantener puentes abiertos con todas las fuerzas políticas con proyección de poder. Por otro, para el gobernador bonaerense, representaría un mensaje de amplitud y una búsqueda de consensos con sectores del empresariado que han operado en sintonía con el oficialismo nacional. En declaraciones durante el encuentro, Kicillof enfatizó la necesidad de una política industrial integral que no priorice un sector sobre otro, sino que abarque a grandes y pequeñas empresas, genere empleo de calidad y contemple el cuidado del medio ambiente, un discurso que contrasta con el enfoque del RIGI impulsado por el gobierno de Milei.
El evento contó también con la presencia de los ministros bonaerenses Carlos Bianco (Gobierno) y Pablo López (Economía), y de representantes de corporaciones como Microsoft, Mastercard, Google, MetLife y Dreyfus. Más allá de los análisis inmediatos, la imagen de Kicillof y Manzano intercambiando miradas en Nueva York queda instalada como un símbolo de los reacomodamientos silenciosos que comienzan a delinearse de cara a un futuro electoral siempre inminente en la política argentina.
Fuente: lapoliticaonline – Plitiica